¿Nunca os ha pasado que estáis ojeando cosas en una tienda y acabas llevándote algo que en realidad no te gusta porque otra chica lo quiere?
Pues a mí nunca me había pasado, hasta hace unos días.
Estaba en Mango con una amiga dando vueltas, buscando algo que comprar, porque teníamos ese mono que te da de vez en cuando, con el que necesitas urgentemente comprar algo.
Total, que no había nada que me llamara la atención, hasta que llegué a un perchero en el que había unas faldas con un estampado floral bastante mono. Claro que dejó de gustarme cuando vi que la falda podía ser perfectamente un cinturón, ¡madre mía!, no había visto una cosa tan corta desde que mi madre me llevó a la peluquería de su amigo a que me cortara el pelo porque tenía piojos (tenía seis años y ya tenía capacidad de odiar a alguien...al peluquero, claro).
Me probé la falda, no obstante, porque ya sabéis que las cosas puestas quedan muchas veces diferentes a como eran en la mano, pero la cosa tampoco cambió mucho. No me quedaba mal, pero tampoco bien, así que decidí no llevármela.
Pero yendo hacia la salida del probador vi a una señora (y ya entrada en años) que miraba mi falda. Me pareció un poco extraño, ya que la falda era una 38 y ella debía de usar una 44 por lo menos...así que no la dejé y le dije a la chica que me lo iba a pensar.
Y ahí estaba yo, dando vueltas con mi querida amiga y con la falda, cuando la señora se me acerca y me dice que la falda era suya.
Pero bueno-pensé yo- ¿para qué la querrá? ¿para usarla de cinta del pelo?. No lo averigüé, porque la señora se empezó a acercar sospechosamente para intentar coger la falda de mis manos, vamos, algo así como en las rebajas. A mí la situación me parecía tan ridícula que empecé a partirme de risa, y m amiga me dijo que tal vez era una cámara oculta.
Pero no, no lo era, y la cosa se ponía seria, porque la señora agarró la falda y tiró de ella como si su vida dependiera de ello. Claro que yo no dejé que se la llevara(lo que me costó un dolor de muñeca importante) y la agarré como si de Ashton Kutcher se tratara.
Total, que ciertamente podía haber dejado que la señora se llevase la falda, porque ya os he dicho que no me entusiasmaba, pero...¿era necesario ser tan maleducada? además, tengo demasiado orgullo jijiji.
Así que conseguimos que soltara la falda y fuimos directas a la caja, pagué y nos fuimos.
Y ahí está, la falda con el tiquet al lado. No sé si devolverla, la verdad...
¿Y mi amiga? No, la pobre no se llevó nada.